lunes, 6 de febrero de 2012
He empezado a olvidarte. Cuando llega el lunes ya no te echo de menos, no te echo de menos en mi cama, ni los domingos desayunando café. Ya no necesito tus llamadas ni tus mensajes por sorpresa. Ahora no espero que aparezcas de frente y me des un beso de esos que me dabas, ni si quiera recuerdo bien tu cara. Aunque, si te soy sincera, es imposible. Los lunes pase, pero los martes sin ti ya no puedo. Mi cama te echa tanto de menos que se ha convertido en el jodido polo norte con la esperanza de que vuelvas con la primavera colgada de la sonrisa. El desayuno de los domingos ya no es lo mismo si tomo café en vez de desayunarte a ti. Me he aprendido de memoria tus mensajes de "buenas noches amor" para no necesitar los de nadie más. Me e olvidado de tu cara de tanto intentar grabarla a traición en mi cabeza y me dedico a esperar que me des a escondidas algún que otro beso de alquiler.
viernes, 3 de febrero de 2012
El amor no está en el aire, los sueños no te los cumple una estrella fugaz y la suerte no va y viene. Tus amigos pueden llegar a ser tus peores enemigos, las sonrisas hace algún tiempo que ya no se regalan y los príncipes azules están en peligro de extinción. Los amaneceres son mejores si se comparten y están de moda los besos de alquiler. El pintalabios rojo no sale de las camisas, siempre es demasiado pronto para volver a casa una noche de fiesta y las resacas pasan factura. Las medias se rompen fácilmente, bailar bajo la lluvia no es tan buena idea como parece, hay personas más falsas que los billetes de tres euros y otras que no se merecen ni llamarse personas. Los errores se llaman experiencias para que parezca que no la cagaste, no todo lo prohibido es malo y hay demasiado hijo de puta por ahí, pero como la vida misma, ninguno.
Vamos a dejar de engañarnos, ni tú vas a aparecer de golpe y de frente para decirme que me quieres ni yo voy a tener la valentía suficiente de mirarte si no es a escondidas. No eres de los que prometen que me querrá hoy, mañana y siempre, porque ni siquiera eres capaz de asegurar que seguirás en mi cama después de que el despertador marque las dos, y la verdad, yo siempre acabo volviendo a las andadas, a los tacones en la mano, el pintalabios fuera de lugar y las medias rotas a mordiscos.
Así que miénteme y dime que esto no tiene fecha de caducidad y yo te prometo no volver a las andadas, al menos por ahora.
miércoles, 1 de febrero de 2012
lunes, 30 de enero de 2012
Tengo el sitio perfecto para que veamos las estrellas y algún que otro amanecer. Me he aprendido de memoria miles de nombres cariñosos por los que llamarte y que no te gusten, para que luego te enfades y acabemos montando nuestra batalla particular en la cama. Ya he comprado el chocolate para los domingos, que el café de resaca no sienta demasiado bien. Tengo en mi móvil la dirección de nuestra heladería favorita. Tengo cada poro de mi piel preparado para sentir tus caricias y unos labios nuevos para que los desgastes tú. Ahora tan solo me falta conseguirte a ti.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
